Quiénes Somos

Un grupo de personas con espíritu idealista, motivados a participar activamente y ha aportar de forma positiva al cambio. Nos rehusamos a mantenernos impasibles e indiferentes ante la agitada realidad nacional.

Nos une el vínculo de haber pertenecido a la Universidad de Salamanca y el orgullo por nuestra patria, Ecuador. Anhelamos que la formación académica, humanística y jurídica que cultivamos, genere aportes constructivos para labrar caminos y plantear soluciones dirigidas a construir un mejor país.

Por estos motivos, decidimos fundar la Asociación de Estudiantes Ecuatorianos en Salamanca, con sus objetivos y fines, dirigidos a contribuir opiniones, creando espacios que reflejen la libertad de expresión y la pluralidad de ideas.

jueves, 19 de abril de 2007

La Falacia del Oportunismo Crítico

El Ecuador ha estado inmerso desde hace ya algún tiempo (es mas, si me pongo hacer una recopilación sobre el asunto desde que yo tengo memoria), en una profunda crisis no solo institucional, sino social por una diversidad de motivos que no vienen al caso en este momento. Si bien es cierto que en el momento actual se respira un aire de profunda incertidumbre en lo que respecta el futuro político de nuestro país, considero oportuno y es mas necesario hacer una serie de observaciones, no en forma de críticas sino por el contrario reflexivas sobre lo que pasa en el Ecuador y como se lo juzga.

Me es interesante que los innumerables artículos que leo sobre la situación actual del país hacen una exaltación a las instituciones del país, con motivaciones de derecho positivo como el principio básico de seguridad jurídica, la constitución como eje central del ordenamiento jurídico, etc. Todos ellos puntos claramente necesarios en cualquier estado moderno y de derecho; que a la vez yo soy partidario y creyente en su totalidad. Sin embargo lo que es a mi parecer en cierto tono hasta gracioso es que la realidad política que vive el Ecuador en el presente es fruto de la degradación paulatina de mas de una década, que ha traído como consecuencia la completa incredibilidad en las instituciones políticas del país. Dejando a observancia de todos que pocos creen en el congreso y otros pocos dudan totalmente del ejecutivo. Poniendo de relieve que efectivamente como es de esperar de cualquier democracia, nunca habrá consenso total sobre el sistema y quienes nos representan; eso añadido a los valores de derecho positivo que tanto se exaltan últimamente.

Llamo a hacer una reflexión sobre el asunto, ¿Es acaso responsabilidad también del Gobierno el tortuoso y lento camino de descomposición política que viene recorriendo el Ecuador no solo en los últimos diez años sino talvez los pasados veinte de democracia?, Las instituciones claramente han ido perdiendo su credibilidad a lo largo de los años y debido a las actuaciones que ellas mismas han gestado. Ahora bien existen recriminaciones que hacer al Gobierno actual; ¿Pero es realmente justo y veraz hacer al ejecutivo responsable de la falta de solidez institucional que aqueja al Ecuador? ¿O acaso simplemente siempre se necesita un responsable que culpar de las desgracias de un país que por irresponsabilidad de algunos y ausentismo de otros jamás se ha podido cimentar en la estabilidad?.

Me parece de una hipocresía impresionante el alegar que la descomposición y descontento contra el Congreso Nacional es total y únicamente responsabilidad del actual Gobierno. Acaso nadie recuerda ya los acontecimientos de hace algunos años en el cual en una maniobra similar a la gestionada por el TSE el Congreso obvio la clara separación de poderes y destituyó la Corte Suprema del Ecuador dejándonos con una acefalía judicial durante casi ocho meses. Si bien es cierto que se trataba de otros legisladores quiero dejar claro que maniobras como esas son las que han hecho perder la credibilidad al Congreso en este momento y no el exaltado caudillismo y oportunismo populista al que tantos hacen referencia, pero que hay que admitir existe. Hay que reconocer a su vez que Carondelet no ha fomentado ninguna clase de apoyo a al congreso que en su momento se pudiese transformar en una imagen mas sólida del mismo.
En uno de estos innumerables artículos que he leído, se hace alusión de que a pesar de que la Constitución dice que somos democráticos, la realidad presente (la que se vive desde la entrada del nuevo Gobierno) nos demuestra lo contrario. A esto simplemente remito el siguiente hecho, durante años se vivió sin Defensor del Pueblo en Pichincha por las discrepancias políticas en el Congreso. Ya que debido a las diferencias inconciliables entre los partidos políticos ellos se traducía en una completa inseguridad jurídica para los ciudadanos. Debo acaso señalar de nuevo lo que ocurrió con la Corte Suprema de Justicia o la persecución política del anterior gobierno contra cualquier oposición liderado por Lucio Gutiérrez que trajo como consecuencia el enfrentamiento mas violento de los últimos diez años, en lo que se refiere a revueltas populares. Por estos actos nadie rindió ninguna responsabilidad sino que mas bien se indulto y se transformo en líder de la oposición, haciendo suyo un uso casi privilegiado de los emblemas constitucionales y de la supuesta seguridad jurídica que se le ha negado. Por otro lado grupos que actualmente formulan la posición mas acérrima contra el gobierno apoyaron en su momento al derrocado presidente pues suponía un punto de seguridad a los intereses “económicos” del país. Nuevamente la doble moral de pocos contra los intereses de muchos.

Por ello y tantas otras razones yo considero que uno debe ser de un tono más humilde cuando considera que la ruptura de la democracia es un problema que viene gestado por la sola actividad de un gobierno que va en el poder menos de seis meses y que en realidad se trata de la simple y clara degradación de un sistema que se erigió con fallas tan trascendentales que nunca se logró erigir de forma correcta.

Si bien no justificó las acciones del presente gobierno en cuanto violan una serie de preceptos legales que no se deben dejar pasar por alto, el resultado de todo ello es un proceso continuo de descomposición de las instituciones ecuatorianas por la irresponsabilidad, no solo de quienes ponemos en el poder sino por nuestra pasada tolerancia de tales acciones en las cuales el pueblo siempre es el que ha quedado en ridículo viendo como se le privan de sus derechos y se abusan de los poderes que se otorgan.

Por que ahora en momentos de una Asamblea que posiblemente cambie la estructura del país se pone tanto énfasis en la educación de las personas que formaran parte de la misma, cuando por casi 25 años a nuestros legisladores no se les ha exigido mas que el haber acabado la educación primaria para poder ser electos. Es acaso otro punto en la hipocresía política que vive el Ecuador en el cual la ley no es un elemento de justicia para todos sino un simple instrumento de oportunismo político para defender lados y amparar los atropellos de unos contra otros; sean instituciones o personas.

En definitiva no importa si hay o no Constituyente pues el problema que yace detrás de todo es mucho mas profundo y se interna en la propia estructura social que piensa que justicia es lo que le conviene a uno o a unos pocos. Por ello mientras no se dejen de lado los doble planteamientos ante la ley y como esta afecta uno en relación a otros, así como, no se reconozcan los errores de TODO un SISTEMA, y no simplemente de quien debido a razones de circunstancia se le puede hacer responsable del colapso de algo que viene siendo evidente, pero que nadie ha querido reconocer.

Con ello me remito a un artículo de hace unas semanas en EL COMERCIO:
El TC, una pieza más del dominó
Por Marco Arauz Ortega

El TC ha aportado un elemento público de duda debido a que dos de sus vocales se reunieron en días pasados con diputados destituidos. Si una cita como la que mantuvo el Gobierno con diputados suplentes fue objeto de crítica, esta crece cuando se trata, no de funcionarios gubernamentales, sino de jueces que coinciden -y no en una instancia legal- con las personas sobre las cuales tienen que juzgar.


CARLOS ESPINOSA GALLEGOS -ANDA

1 comentario:

Gabriel Crespo dijo...

"Oportunismo", "cuota política" y "partidocracia":
Te copio un fragmento de noticia extraido de elcomercio.com, Tú me dirás.

"...La voluntad del presidente de la República, Rafael Correa, finalmente se impondrá. Más allá de que en la Junta Consultiva de Relaciones Exteriores se haya objetado a por lo menos 10 de los nombres propuestos por el Mandatario..."

Concretamente nuestra próxima representación en la embajada de España será Nicolás Issa Obando (expulsado de ID, y luego DIRECTOR SUPREMO DEL PRE, que organizó el recibimiento de Bucaram en el 2005)

Creo que no es necesario decir nada más.

Un abrazo,

Gariel Crespo