La otra noche pasaron la película de Truffaut, “Fahrenheit
Revisé mis apuntes de Filosofía del Derecho donde encontré muchas similitudes entre la ficción de aquella película y la realidad de los peligros que puede suscitar el abuso de poder. A partir de aquello me planteé algunas cuestiones que quiero tratar en este texto. Empezar diciendo que los peligros reales de una sociedad controlada deberían ser motivo de preocupación incluso en el más temerario de los hombres. Cuando el poder del Estado radica en una sola persona deberían sonar las alarmas. De ahí que surgiera la popular frase: “El Poder Corrompe, y si es absoluto corrompe absolutamente”.
La historia, la filosofía y la ciencia ficción (de Orwell y Huxley y Bradbury) me han enseñado a dudar del poder. A ser receloso de la fuerza incontenible. De la impotencia ante la posible arbitrariedad del soberano Absoluto. De los gobiernos autocráticos y de las dictaduras disfrazadas de democracias.
Para garantizar la libertad, igualdad y dignidad de los ciudadanos se plasmaron positivamente en múltiples constituciones los derechos humanos, valores elementales reconocidos por todos los pueblos, derechos que trascienden fronteras y que se mantienen inmutables ante los tiempos. De esos derechos básicos derivan derechos más difusos, son los derechos civiles y políticos de 2da Generación.
“Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión.”
El profesor Ramos Pascuas señala unos límites a este derecho, el deber de respetar la exceptio veritatis, es decir la verdad de la noticia y no la difamación. Por lo tanto, la verdad de lo imputado excluye la existencia de una calumnia. Decir que han habido “tumultos, palos y piedras” en estos últimos meses es una verdad de público conocimiento (sino vayan a YouTube!) basta recordar los acontecimientos acaecidos desde enero 2007. Hago alusión sobre este tema a todos los políticos que desempeñen cargos representativos, para que asuman que su nombre e imagen es relevante al interés general y por tanto al ser figuras públicas, aceptan tácitamente ser sujetos de noticia y vértice de la opinión de la prensa y el pueblo.
También cabría reconsiderar el artículo 230 de nuestro arcaico Código Penal, por el que se podrá demandar a todo aquel que calumnie o discienta publicamente acerca del ejercicio del Presidente. Notorio el uso de la palabra REPRIMIR, ya que esta será la herramienta legal más útil para la represión.
“El que con amenazas, amagos, injurias o violencias, ofendiere al Presidente de
Limitar la capacidad de las personas para autodeterminarse es atentar contra la dignidad humana. Negar la libertad interna de las personas es tan inmoral como la esclavitud. La libertad de expresión es poder decidir, opinar, manifestar libremente hacia el exterior los pensamientos y esa es precisamente la mayor virtud de una democracia sana. De ahí que las autoridades políticas tengan el deber de no sancionar ni perseguir a nadie por su pensamiento u opinión. En la esfera del pensamiento el individuo debe tener libertad plena porque tiene derecho a buscar la verdad por si mismo. Es esa libertad para juzgar por uno mismo lo que nos permite discernir entre lo que está bien y lo que está mal.
La política crece muchas veces a la sombra de la demagogia. Por ello, la publicidad obliga a los gobernantes a buscar la razón y la justicia bajo la mirada crítica de todos. La mediatización de los gobiernos es un arma muy peligrosa. Debemos exigir que el Poder Ejecutivo se limite a ejercer la ley y gobernar. No debe ampliar el ámbito de sus actuaciones, extendiendo sus tentáculos a radios, periódicos o canales de TV propios, ello es distraerse en proyectos mediáticos que servirán de plataforma para difundir verdades oficiales y censurar a quienes sean ajenos a sus lineamientos e ideologías. La búsqueda de la verdad nos corresponde únicamente a nosotros, los ciudadanos.
Gabriel Crespo Burneo.
1 comentario:
Saludos cordiales Gabriel,
Muy posiblemente en Octubre vaya a Salamanca a estudiar un Master en Estudios Latinoamericanos. Me gustaría contactarme con ustedes, si puedes por favor enviarme un mail.
Saludos coridales y felicitaciones por el blog. Muy interesante.
matias.abad [arroba] gmail.com
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